Transcripción

 
 

 

1.10b Gesto: Articulación y Pensamiento


 

En nuestro último episodio les presentamos dos categorías de Gesto: Orgánico, ocurriendo naturalmente, o un gesto impulsivo; y un gesto deliberado, decidido, coreografiado usado para lograr una meta o un resultado deseable.  

Este episodio se basará en esos dos conceptos. Tomará nuestros dos Patrones Gestuales: El Gesto Redondo y el Gesto Lineal, y describirá la interrelación entre Gesto y cómo estructuramos y vocalizamos nuestros pensamientos.

En caso de que necesite un repaso antes de continuar, los episodios que serán útiles para repasar antes de continuar son La conexión entre la respiración y el pensamiento

Los conceptos principales para volver a repasar incluyen: Pensamientos Directivos, Respiraciones de Apoyo, Discurso de interrupción, Los Articuladores: Los labios, los dientes, y la lengua y el Gesto Extendido.

(Intriducción)

Hasta ahora, hemos presentado independientemente varios sistemas comunicativos.

Estamos contentos de haber creado un vocabulario común con ustedes.

Ahora estamos listos para estratificar y combinar esos sistemas para así explorar la manera fascinante en la que interactúan.

Cuando observamos cómo nuestro habla, cuerpo y gesto se combinan notamos que algo interesante empieza a suceder.

Hay una interrelación compleja entre la concepción de y la expresión física y vocal de un pensamiento.

El uso de Gesto Lineal fomenta a los articuladores a que destaquen ciertos sonidos y movimientos en nuestro habla, y el uso de Gesto Redondo fomenta un conjunto diferente de sonido y movimientos.

Cuando hablamos con Gesto Lineal tendemos pasar menos tiempo en nuestros vocales y nos enfocamos más en la clara enunciación de nuestros consonantes.

Esto puede resultar con una sensación cortada y profunda hacia las palabras.

El Gesto Redondo tiende causar nuestros articuladores a que alarguen los vocales.

Esto produce una pronunciación más floja y larga.

El uso deliberado de Gesto permite la capacidad para usar las manos y brazos para ejercer influencia sobre los labios, los dientes, y la lengua para crear una alianza entre la voz y la faceta física que se comunica en conjunto.

Así como un director de orquesta, su voz responderá a los movimientos directivos de su gesto.

La voz, a pesar de todo, es un instrumento.

Esto puede ser un gesto redondo, súbito y ligado; con una palabra bien combinada con una palabra sucesiva, y al mismo tiempo alargando y redondeando las vocales, un pensamiento tras otro; O un gesto lineal staccato con articulación aguda y abrupta de sonidos separados que se enfocan en consonantes.

Para seguir con esta analogía musical, tómese un momento para pensar sobre su gesto y articulación desde el punto de vista de su oyente.

Puede que usted no lo piense de esa manera, pero el Gesto naturalmente se relaciona y en la mayoría de los casos, hace un esfuerzo para apoyar lo que usted intenta comunicar.

Esto puede ser cualquier cosa, desde un brazo oscilante a un encogimiento de hombros.

Cuando nos comunicamos en voz alta nuestro gesto a veces puede ser la señal dominante y comunicativa que vemos, pero recuerde que ese gesto también lo podemos escuchar.

Al escuchar mi voz en esta serie, los cambios tonales y rítmicos en mi vocalización no son simplemente acompañantes, pero son influenciados por una gama amplia de Gesto.

La habilidad de Gesticular espontáneamente es una de las razones por el cual siempre recomendamos que graben audio en un lugar amplio que le permita moverse completamente.

Cuando usted habla con Gesto Redondo, influyendo sus articuladores para que produzcan sonidos vocales más largos, entonces usted crea el efecto de atraer y guiar su público a través de su discurso.

Es por eso que el gesto se presta para contar cuentos- vincula los pensamientos y los sonidos hacia una narración.

Piense de una melodía en un violonchelo.

Lo opuesto de esa melodía serían acciones rápidas y cortadas del Gesto Lineal, creando notas staccato, separando pensamientos en conceptos o ideas claras e identificables.

Para esto imagínese el ritmo más percusivo de una guitarra española, con el punteo de las cuerdas, y el sonajero y golpe ocasional de la guitarra en lugar del rasgueo de cuerdas.

El aspecto utilitario de la relación entre el Gesto y la Articulación es simple.

Es algo fácil de observar en el habla y comunicación de aquellos a su alrededor.

El Gesto redondo fomentará vocales más largos.

El Gesto Lineal fomentará consonantes claros y recalcados.

El arte combina a los dos para crear un ritmo parlante que destaca y que está de acuerdo con su contenido y su propósito.

Puede ser estridente al tener que escuchar a alguien por un periodo largo quien habla solamente en sílabas repentinas, así como es difícil de seguir una historia creada por cienes de conjunciones y oraciones seguidas sin signos de puntuación.

Como comunicadores estratégicos queremos encontrar y tener el control del equilibrio entre la narración y concisión.

Esto nos retrotrae a la planeación y aplicación del Gesto Deliberado.

Si usted está aportando un comentario prescrito, puede revisar y orientar su gesto para su texto preparado antes de que lo lanze.

Esto debe formar parte de su rutina de preparación normal, junto con la articulación y los ejercicios para el calentamiento vocal, y ejercicios gestuales que hemos mencionado anteriormente.

Pero cuando estamos improvisando, ¿dónde puede encontrar el tiempo para considerar su gesto?

Como mencionamos en el último episodio, con el paso del tiempo queremos cultivar ciertos patrones Gestuales para cambiarlos a Gestos que usamos orgánicamente.

Esto nos ayuda a diseñar hábitos de apoyo.

Es una manera más amplia para ver su rendimiento.

Una herramienta efectiva para las observaciones preparadas es la planeación de un gesto para usar en ciertos puntos principales, pero no es una estrategia que le ayudará a través de un discurso improvisado.

Cuando uno desarrolla un contenido en tiempo real, un Pensamiento Directivo le ayudará a identificar y planear un Gesto: instruirse asimismo ya sea que una idea necesite ser transmitida como una historia, utilizando el Gesto Redondo, o claramente declarada como un hecho, usando el Gesto Lineal.


Después, queremos usar nuestra respiración como una plataforma escenográfica para utilizar la relación de Gesto y Articulación.

Antes de la Respiración de Apoyo podemos tomarnos un momento para preguntarnos a nosotros mismos un simple pregunta sobre la idea que tenemos en la punta de a lengua.

¿Esa idea, cae en la categoría de un hecho o un cuento?

La respuesta para esa pregunta se convierte en un Pensamiento Directivo.

Contaré un cuento, o proveeré hechos.

Al respirar con ese pensamiento facilitará el intercambio entre nuestros sistemas vocales, mentales y físicos.

Al entender este proceso nos permite aprovechar la relación entre el Gesto, la Articulación, y el Pensamiento para agilizar nuestro rendimiento, uniendo nuestros sistemas hacia un propósito común.


Resumen

El concepto que tiene que recordar es corto y al grano.

Al usar el Gesto Redondo fomenta los articuladores para que alarguen las vocales y produce expresiones más largas y fluyentes.

Al usar el Gesto Lineal fomenta los articuladores para que destaquen los consonantes, y esto resulta en expresiones concisas y cortadas.

Al usar un Pensamiento Directivo contiene una formación Deliberada y Gestual que le permite dirigir su estilo de articulación y su faceta física conjuntamente.

Cuando alinea sus sistemas para que se apoyen uno al otro y a su contenido, usted simplifica el proceso de improvisación.